Un paseo en avioneta por ‘Tierra Estella’

Roberto Castellanos preparado para dar un paseo en avioneta.

Un paseo en avioneta por ‘Tierra Estella’

Roberto Castellanos pilota la única avioneta construída íntegramente en Beasain

Martín García

La persona que construyó esta ‘avioneta’ modelo Storm XL entre 2014 y 2017 es Roberto Castellanos, de ‘Hidráulicas Naia’. En dicha empresa, situada en el polígono de Gudugarreta en Beasain, Roberto fue montando, poco a poco, el fuselaje, alas, cola, controles, motor, hélice, etc., de este hermoso aparato con diseño italiano cuyos derechos adquirió para poder cortar, montar y ajustar él sus piezas, tal y como acordaron. Tras tres años de trabajo, se superó la homologación y prueba del aparato para poder volar con él. El resultado lo vemos en la foto 1.

Su afición a la mecánica de todo tipo le viene desde pequeño. También era aficionado a los vuelos, pues, con apenas 12 años, hacía volar junto a su padre en círculo aquellos primitivos aparatos que sostenían con dos largos cables. Posteriormente controlaban en vuelo, mediante mandos por radio control, aviones de aeromodelismo que ellos mismos construían. Su padre incluso intentó construir un avión de madera a tamaño natural que finalmente no pudo acabar. O sea, que la afición a volar le viene de lejos y de familia. A ojos del anticuario Jesús Echeverria hoy en día es un gran profesional que también le ayuda con la mecánica de sus ‘incunables’ de cuatro ruedas.

La primera prueba seria que tuvo fue la construcción de un ala delta biplaza motorizada. Este aparato llevaba al principio el motor de un citroen ‘Dos Caballos’, que potenció con el turbo de un Lancia y el carburador de un motor BMW. Después quitó este ‘motorcito’ y le acopló el de una moto BMW de 90 caballos a inyección, que aún conserva en buen estado. Lo tiene en el hángar de Sesma que hemos visto antes junto a su moderna avioneta de la foto 1, y lo construyó hacia 1989/1990, con apenas 20 años.

Cuando se decidió a comenzar este magnífico proyecto de construcción del modelo ‘Storm XL’, de matrícula EC-XIY que vemos en la foto, eran los inicios del año 2014. Y a él se dedicó hasta finales de 2017, tal y como hemos dicho al principio. Luego vendría el pasar la obligada revisión para comprobar que se ajustaba al proyecto original de la casa, hasta llegar a su homologación y permiso de vuelo. Ahora está sujeto a una revisión anual del aparato para que le certifiquen que su estado para poder volar sigue siendo óptimo.

El acuerdo al que llegó con este distribuidor de dicha casa italiana fue que Roberto le compraría a él todos los elementos, piezas, chapas, mecanismos, controles, etc., siempre y cuando pudiera montarlo el mismo conforme a dicho proyecto. Éste aceptó, y le fue enviando poco a poco el material en bruto, que luego él mismo iba cortando en el taller, conforme a los planos que a su vez le adjuntaba. Y así con todo. La única pega seria que tuvo al probarlo por primera vez, fue que el motor se le calentaba en vuelo, problema que solucionó en tierra él mismo con una canalización del aíre de su radiador.

Mostramos un cuadro de seis fotografías, donde se aprecia muy bien la calidad y complejidad de los conjuntos: foto 2a, le vemos junto a Echeverria ajustando la hélice antes de volar; foto 2b, se muestra el receptáculo biplaza de conducción, donde, igual que en las auto-escuelas, incorpora mandos dobles, del piloto y del copiloto; foto 2c, es el motor de 100 HP al descubierto; en la foto 2d vemos Calahorra en vuelo desde la cabina; la foto 2e muestra el avión aterrizando en la pista de Sesma; y, finalmente, Roberto aparece introduciendo la avioneta en su hángar en la foto 2f.




Y así lleva volando sin parar más de ocho años sin problemas serios. El aparato lleva ese potente motor marca Rotax que hemos visto, capaz de hacer vuelos largos a unos 200 kilómetros/hora con tiempo favorable. Desde el aeródromo de Sesma en Navarra, paraíso para vuelos con estos aparatos, realizó vuelos sin repostar a Galicia, Madrid, etc., dado que su depósito de combustible, con más de 100 litros de capacidad, se lo permite. Me dice también que la altura de vuelo que suele llevar en esos recorridos es de unos 500 metros sobre el suelo.

En la fotografía 3 vemos a Roberto en pleno vuelo con los cascos obligatorios que deben llevar tanto el piloto como el copiloto para poder hablar entre ellos. En el supuesto de no llevarlos, el ruido de un motor con esa potencia dificultaría el entendimiento entre ellos. Por dicho motivo, al efectuar tanto Echeverría como el que suscribe dicho vuelo con Roberto por esa zona tan extensa de “Tierra Estella”, nos vimos obligados a llevarlos en el interior de esa elegante cabina abatible que vemos en la foto pequeña 2f. Roberto nos dice que con buen tiempo el vuelo en Sesma con ala delta y motor es más gratificante. Le cogemos la palabra…


Síguenos en X, Facebook e Instagram para seguir disfrutando de nuestros contenidos. Además, si quieres hacernos llegar alguna propuesta o informarnos de algún evento puedes escribirnos a txantxangorri@txantxangorri.info.




Déjanos tu opinión

Cristaleria Añorga Txiki
Arretxe lorategia